Empieza a pedir papeles
Un correo a toda la cartera. La mitad no lo abre; la otra mitad responde con fotos torcidas.
Existe un sistema que recibe, comprueba, persigue y organiza la documentación de sus clientes automáticamente, dejando a su equipo solo lo que requiere criterio profesional. Se implanta dentro de su propio Microsoft 365, sin portales ni contraseñas. Sigue con A3, Sage o Glasof, y nada sale de su despacho.
Cierre del 3T · la documentación del 303/420 del tercer trimestre vence el 20 de octubre. Calcule lo que le cuesta perseguirla →
Para ponerlo en contexto: la asesoría del documento de ejemplo pierde hoy 25,8 h cada trimestre persiguiendo papeles. Calcule las suyas →
No le falta un programa. Le sobran llamadas.
Un correo a toda la cartera. La mitad no lo abre; la otra mitad responde con fotos torcidas.
Su equipo llama cliente por cliente para saber quién ha mandado qué. Nadie lo factura.
Queda media cartera por entrar, el 20 no se mueve y las horas extra las pone el despacho.
Que las casillas se marquen solas. La última, la marca usted.
Vernie no sustituye las herramientas de su despacho: las convierte en un sistema. Lo mecánico —pedir, recibir, comprobar, reclamar, archivar— ocurre solo. Ningún documento entra en su programa contable sin su criterio.
Sin migración
No toco su programa contable ni su base de datos. Automatizo el trabajo que ocurre alrededor.
No se sustituye nada.
Power Automate, dentro de su propio Microsoft 365. La construye Vernie Studio.
Revisa lo dudoso y decide. Nada se contabiliza, presenta ni firma sin usted.
La última casilla la marca una persona del despacho.
Cómo trabajo con A3, Sage o Glasof sin tocar su base de datos
Responde al correo o sube por un enlace. No hay cuenta que recordar ni aplicación que instalar.
A3, Sage, Glasof, Holded o varios a la vez: los documentos llegan en PDF a sus carpetas.
Vive en su Microsoft 365, a nombre del despacho. Ninguna suscripción de Vernie Studio la mantiene encendida.
Publicado antes de la llamada: 5.000 € de implantación y Guardia de 390 €/mes. El alcance se cierra por escrito en el diagnóstico.
Se acabó elegir entre doce productos. Hay un diagnóstico gratuito, un sistema con precio cerrado y una garantía que se firma en el contrato.
Cuenta cómo se mueve la documentación en su despacho y sale con dos números: las horas que pierde hoy y el alcance exacto del sistema, por escrito.
Reservar el diagnóstico gratuitoLos seis primeros meses van con Guardia: monitorización, incidencias, ajustes de clasificación y de reglas, y el consumo de IA incluido. Después, sin permanencia. Nóminas, onboarding, integraciones con su software y nuevos procesos se presupuestan aparte, nunca por debajo del sistema base.
Qué cubre la GuardiaViven en su Microsoft 365, a nombre de su organización. No hay nada que Vernie Studio pueda apagar.
Qué hace cada flujo y qué hacer si falla. Cualquier técnico de Microsoft puede mantenerlo.
No se retienen datos: nunca pasan por manos ajenas a su despacho. Su administrador revoca el acceso y listo.
No es una promesa de marketing: es un anexo del contrato. Cada parte sabe qué le toca, y el registro del propio sistema demuestra si se cumplió.
Si esta parte no se cumple, la garantía decae: un sistema que no se usa no se puede garantizar. Tampoco cubre cambios de software o API de terceros, modificaciones de terceros ni procesos fuera del alcance firmado.
Procesos que vuelven cada mes o cada trimestre, funcionando con el Microsoft 365 que ya paga.
Lo que llega por WhatsApp o correo se identifica, se clasifica y se archiva en su SharePoint. Lo ilegible o incompleto va a revisión, no a la carpeta.
Cliente a cliente, el sistema compara lo recibido con lo que debe llegar según sus reglas: pendientes, fuera de plazo, duplicados y excepciones.
A quien falta le llega la solicitud, el recordatorio y el escalado, con el tono del despacho. En cuanto el documento entra, la reclamación se detiene.
«42 clientes al día, 17 con pendientes, 8 reclamaciones enviadas, 3 documentos por revisar.» Solo escala lo que requiere criterio profesional.
Una cartera de ejemplo de ocho clientes. Pulse «Reproducir» o toque los días, y compare con la reclamación a mano.
Cada cliente recibe su enlace personal. Sin usuario, contraseña ni aplicación.

Lo que recibe el día 1
El primer entregable es un mapa escrito de su proceso, con los minutos que consume cada paso. Es suyo aunque paremos ahí, y es la única forma de demostrar el ahorro después.
Cifras de la asesoría ficticia del documento de ejemplo, no de un cliente real.

En Vernie Studio no hay departamento comercial ni tickets sin dueño: cada sistema tiene un responsable técnico con nombre y apellidos que lo diseña, lo implanta y responde por él — y detrás, un estudio con procesos, documentación y continuidad por escrito.
Un usuario con permiso para crear flujos y un sitio de SharePoint. No hace falta acceso de administrador global, ni entrar en los buzones del equipo, ni en su programa contable. Todo queda en el registro de auditoría de su propio entorno.
No. No se toca su programa ni su base de datos: se prepara la documentación con la nomenclatura y en las carpetas que su equipo ya usa, y se contabiliza como siempre. Funciona igual con Holded, ContaSOL u otro.
El sistema completo cuesta 5.000 € de implantación, con el alcance cerrado por escrito tras el diagnóstico, más la Guardia de 390 €/mes (obligatoria los seis primeros meses y sin permanencia después, con el consumo de IA incluido). Las personalizaciones —nóminas, onboarding de clientes, integraciones con su software, multi-sede— se presupuestan aparte, y el precio nunca baja del mínimo.
Porque un flujo aislado vuelve a depender de personas: recibe pero no reclama, o reclama pero no registra. El sistema cubre el circuito entero —pedir, recibir, ordenar, reclamar, avisar y registrar— y por eso se puede garantizar su funcionamiento por contrato. Dentro de los 30 días se implanta por fases, empezando por donde más le aprieta.
Para la mayor parte del sistema, no: funciona con lo que ya incluye su Microsoft 365. La lectura automática de documentos necesita capacidad adicional en un único usuario de servicio, y se le dice antes de presupuestar, no después.
Lo que llega ilegible, incompleto o sin un cliente reconocible no se archiva como bueno: va a una carpeta de revisión, se avisa a su equipo y, si hace falta, se le pide de nuevo al cliente. Y como nada se contabiliza sin que lo revise una persona del despacho, un error de lectura se queda en propuesta, nunca en asiento.
La Guardia (390 €/mes): monitorización, incidencias, ajustes de clasificación y de reglas, mantenimiento de integraciones y evolución controlada. Es obligatoria los seis primeros meses y después decide usted, sin permanencia. Un proceso nuevo no es Guardia: es un proyecto nuevo, y se presupuesta como tal. Con la documentación entregada, cualquier técnico de Power Platform podría mantenerlo — no hay secuestro posible.
Los flujos se ejecutan solos dentro de su Microsoft 365: un cierre no se para porque el responsable técnico esté de baja. Lo que se para son los cambios, y se le avisa el mismo día.
Sí. En Tenerife y Gran Canaria podemos ir a su despacho a ver el proceso en persona; con el resto de islas y la península trabajamos en remoto, porque todo ocurre dentro de su Microsoft 365. Conocemos el IGIC, el Modelo 420 y los plazos de la Agencia Tributaria Canaria.
En su SharePoint y su OneDrive desde el primer minuto. Los documentos no pasan por servidores de Vernie Studio.
Treinta minutos, sin coste. Si su caso no encaja, se lo decimos en la llamada y no hay seguimiento comercial.
Se abre la agenda con los huecos reales. La reserva se confirma por correo.