Cuatro perfiles, cuatro puntos de partida
Un despacho de veinte personas y uno de una sola no tienen el mismo problema, aunque ambos presenten los mismos modelos. Por eso en Vernie Studio no se vende una plataforma cerrada: se identifica el proceso que hoy consume más horas y se automatiza ese, con los precios publicados en la página de precios.
Asesoría fiscal y contable
El cuello de botella está en la entrada: la semana del día 15 el equipo deja de asesorar para perseguir facturas por teléfono y descifrar fotos de tickets enviadas por WhatsApp. El trabajo técnico se acumula en tres días y el riesgo de recargo depende de quién conteste al móvil. Aquí lo primero que se automatiza es la reclamación y la clasificación documental.
Reclamación de facturas trimestrales →Asesoría laboral y graduados sociales
El calendario no lo marca la Agencia Tributaria, sino el cierre de nóminas del día 25. Las incidencias llegan en notas de voz, hojas arrugadas y correos sueltos, casi siempre a última hora, y después nadie puede demostrar qué comunicó la empresa ni cuándo. El punto de partida es una ficha guiada de incidencias con trazabilidad.
Recogida de incidencias de nóminas →Gestoría generalista
Aquí el problema no es un pico, sino la variedad: expedientes abiertos a medias durante semanas porque falta el poder notarial, el modelo 036 o el certificado digital. Cada trámite exige documentación distinta y nadie sabe de memoria qué falta en cada carpeta. La automatización útil es la lista de comprobación documental por tipo de expediente.
Recogida documental en altas de cliente →Despacho unipersonal
El titular es a la vez asesor, secretaría y departamento de cobros, así que cada tarea administrativa se paga con horas facturables. No necesita un sistema grande: necesita que el envío del modelo, el acuse y el aviso de domiciliación ocurran sin que él intervenga. Se empieza por la salida, que es donde más llamadas se ahorran.
Envío y acuse de modelos tributarios →